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| El dogma peligroso |
| Tras el fracaso del Mundial 94 con
Colombia, Rincón contó lo insólito: una bruja le había dicho que
cuidara sus piernas porque si no sufriría una seria lesión. Y
Freddy jugó... horrible. |
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Saltará
el escéptico a esgrimir su creencia, la espada de la burla y la
razón -como el mundo la cree y la quiere creer- se clavará en
esa doctrina supersticiosa, pero Freddy Rincón creía en aquello.
"Lo más fuerte no fue lo que le dijeron, sino cómo lo tomó.
Freddy pensaba que aquellas cosas eran ciertas. Creía en ellas.
Y estoy seguro de que eso lo predispuso anímicamente. No tengo
dudas", cuenta Jorge Bermúdez, años después de lo ocurrido.
Antes de la rotunda caída de Colombia en el Mundial de Estados
Unidos 94, una bruja le anunció y le aconsejó a Freddy Rincón
que cuidara y protegiera sus piernas, prevenir antes que operar,
porque si no sufriría una violenta lesión. Grotesca señal: el
poético equipo de Pacho Maturana encontró el final apenas en el
comienzo de la historia y el volante caminó por un lastimoso
nivel. "Cada uno pensará lo que quiera, pero Rincón jugó muy mal
en el torneo y luego reconoció que la historia de la bruja había
sido cierta. Así son estas cosas: quien quiere creer, que crea",
recuerda Pablo Ardelares, periodista del diario El Colombiano
Rincón nació y se crió en Buenaventura, Cali, en el Departamento
del Valle, una localidad de la zona pacífica de Colombia.
Francisco Henao, editor del periódico El País, explica:
"Buenaventura tiene un enorme predominio de la población negra y
la gente es muy aficionada a los rituales. A la lectura de la
ceniza del cigarrillo, por ejemplo. Es una población cabulera,
descendiente de africanos".
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Era 1994 y Freddy jugaba en el Palmeiras de Brasil.
Casi un año después del histórico 5-0 a Argentina, el pico
máximo de su fama y acaso también de su nivel, el volante arribó
a Estados Unidos con el aura del distinto: con su pie y el del
Pibe Valderrama, el equipo de Maturana bailaría mil pasos
salseros y hasta la final llegaría. Pero no fue así. En el debut
cayó 1-3 ante Rumania y Freddy se perdió un mano a mano cuando
el partido estaba 0-1.
En
el próximo encuentro se pensó que llegaría el momento, la verdad
del pronosticador, pero Colombia también perdió con Estados
Unidos, ahora 1-2, y Rincón volvió a jugar mal. A Colombia le
pasaron todas: antes de enfrentar al local, una carta llegó a la
concentración y en ella se leía una amenaza a la familia de
Gabriel "Barrabás" Gómez, defensor central cafetero y actual
asistente técnico Hernán "Bolillo", el DT de Guatemala. "Si
juega, le pondremos una bomba", decía la esquela. Maturana evitó
desgracias y lo puso a Gaviria en su lugar. Luego vendría lo
peor y conocido: tras el torneo, el zaguero Escobar (autor del
gol en contra ante EE.UU.) fue asesinado a balazos en su barrio
natal y la sospecha aún respira.
"Me pareció muy curioso que Freddy contara lo de la bruja. Yo sé
que lo dijo por sus creencias, porque le había pasado eso, más
allá de que mucha gente pensó que fue una excusa. Nada que ver",
le confirmó Oscar Córdoba, arquero en aquel Mundial, al diario
Olé de Argentina. "La gente de Buenaventura cree en eso. En los
perfumes, en las brujerías. Yo con un Padre Nuestro me arreglo.
Igual, lo del Mundial, tanto lo de Freddy como lo nuestro, fue
atípico: en el 5-0 contra Argentina atacamos seis o siete veces,
ellos nos atacaron como 10 u 11, y los goleamos. Y contra
Rumania, en el Mundial, atacamos 12 veces, metimos un solo
tanto, ellos nos metieron tres en cuatro avances y perdimos. Qué
sé yo", continuó Oscar.
En
el entorno del jugador también aceptaron que era usual que
Freddy se encontrara con esta gente de místicas potestades.
Hasta el Profesor Kendur (Omar Herrera), su consejero, reconoció
lo narrado. Mientras, Bermúdez especula: "Mira, hermano, yo no
creo en estas cosas, pero un compañero mío del América de Cali,
un tipo muy reconocido, delantero, iba a una bruja antes de cada
torneo. Entraba en un compromiso con estas personas, que le
decían que si hacía ciertas cosas medio extrañas, siempre sería
titular. Cada año, América le traía a un delantero,
experimentado, para que lo supliera. Pero este muchacho creía en
esos hechizos, siempre hacía lo que le decían ¡y fue titular
diez años seguidos!"
Para el final y para Rincón quedó entonces la apática victoria
sobre Suiza, olvidable 2-0, ya improductivo, el adiós colombiano
del Mundial. Con la mirada gacha y las piernas limpias se retiró
y se despidió el hombre, la postal jamás pensada, aquella
traición sin gracia de la obediencia: creer tiene su precio,
moneda de la fe, y Freddy debió volverse con la billetera vacía.
hoy por hoy vive una situación espeluznante, detenido y acusado
por lavado de dinero. Pero esa es otra historia. |
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especiales@futboltico.com |
| Fuentes: Olé, Diario Río Negro, La Capital de Cipolletti |
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